Existen regresos a la música que simplemente resultan ser fenomenales y totalmente épicos, un hecho musical que estás presenciando y a punto de reproducir en este magnífico espacio musical. Te presentamos con un placer enorme el nuevo título después de un gran descanso de Nate Currin, artista que emerge con una naturaleza que se torna desgarradora y al mismo tiempo esperanzadora, factores que se desarrollan en una narrativa que implica el desamor…
Indudablemente el talento de esta eminencia artística teje una honesta narrativa que con gran éxito logrará transmitir un peso emocional que cada oyente experimentará a flor de piel y se tornará como un sencillo audazmente increíble, uno que no solo se escuche, sino que también se sienta. Considero que resultará aún más significativa esta composición al identificarte con su lírica, la cuál retrata una realidad latente en cuestiones del desamor, todo ello intensificado con un ritmo cautivador y lento por parte de influencias impresionantes del Indie Rock!
¿Aferrarse al amor? «Lover, Don’t Let Me Go» te entenderá, sintonízalo justo ahora!






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