Con una voz dulce y melancólica, Alyssa Caroline nos sumerge en las aguas turbias del desamor con Lovesick, una balada que transforma la angustia romántica en una confesión sincera. Lo que comienza como un cuento bajo la lluvia, una cita en la feria, un beso espontáneo, se torna rápidamente en una historia marcada por la traición y la desilusión.
La narrativa se mueve entre recuerdos vívidos y mensajes de texto demoledores, construyendo una atmósfera de nostalgia y desencanto. El uso del mar como metáfora en «I’m lost at sea, need to be free», le da un peso emocional tangible a la sensación de estar a la deriva tras una pérdida. Alyssa no grita su dolor; lo canta con una calma rota que revela más de lo que oculta.
Lovesick se sostiene en una producción sobria y emotiva, perfecta para acompañar tardes grises o noches en que el corazón necesita consuelo. Es un tema que no solo relata una historia de amor fallido, sino también el momento decisivo en que alguien elige soltar y salvarse.
¿Has estado ahí?






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