Vultures no pide permiso; entra directo a las entrañas con riffs filosos, breakdowns que aplastan y una rabia justificada que escupe verdad tras verdad. Immunity pone el dedo en la llaga con esta descarga de metalcore visceral, dirigida a esas figuras oscuras; familiares, colegas, conocidos, que se alimentan de nuestros errores y se esconden tras la moral fácil. Son los buitres, los que acechan en silencio esperando verte caer.
Las guitarras lanzan ráfagas como cuchillas, mientras la batería golpea con una precisión casi quirúrgica. La voz, entre gritos y confesiones, arde con una intensidad que no afloja. Pero Vultures no es solo furia; es también catarsis; es el momento en que el protagonista deja de ser presa y se convierte en cazador. “I ripped those vultures apart”, grita, como quien finalmente se libera de una carga que venía arrastrando por años.
Esta no es una canción para el fondo; es para el frente. Para subirle el volumen y escupirla en la cara de quienes dudaron de ti. Para dejar claro que, por más que te quieran ver caer, no te vas a rendir.






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