¡Un punk vibrante y juguetón!
Esta canción no se espera para recibirnos con fuerza y potencia. La banda desde el primer segundo nos muestra su sonido descontrolado, desde la batería hasta el bajo, cada uno de sus elementos no hace más que ir aumentando su sonido conforme evoluciona la canción, incluso el riff de la guitarra adquiere un tono más acelerado y grave en algunas partes de la canción. Cerca del minuto 1:28 solo nos quedamos con la batería, la voz y la guitarra, los tres crean un ambiente juguetón.
Demás, la voz de su intérprete se logra percibir dulce, lo cual crea este enorme contraste con la aceleración musical que nos presenta. Esta es una de esas canciones que los más jóvenes pueden disfrutar sin restricciones, con la idea de pasarla bien durante el tiempo que dura. Incluso me recuerda a algunos temas del pop punk de mediados de los 90s. Porque este tema lo que busca que hacer que pases un buen rato, moviendo la cabeza y brincando.





Deja un comentario