¡La honestidad de este tema duele y acompaña!
Este es uno de esos temas que pegan con fuerza por la letra, y es que justo nos habla de esos demonios personales que cada uno debe enfrentar, desde adicciones hasta temas de salud mental; luego, nos habla de esa luz que encontró al pensar en su hijo, y de ahí la necesidad de pedir ayuda, romper el ciclo de autodestrucción y tomar el camino de la responsabilidad y el cambio real. Sin duda, un tema que conecta con aquellas personas que enfrentan este tipo de problemas en su día a día.
La voz de su intérprete logra transmitir esta tristeza, esa necesidad de querer ser escuchado porque quiere romper con todo esto. Su voz es acompañada con el tono de una guitarra que va aumentando su sonido conforme avanza la canción, pero también tenemos un coro femenino, que no busca interponerse, ella solo es esta voz que acompaña a nuestro protagonista mientras él nos cuenta esta historia de destrucción y redención.





Deja un comentario