Paper Cigarette arde lento, como una tentación a medio encender. Con un sonido que mezcla lo gótico sureño con ecos de new wave y americana polvosa, esta canción es un jalón nocturno que nos lleva por calles empedradas de París y los bares vacíos de Texas. Hay deseo pero también distancia; es un juego de pieles y fantasmas que nunca terminan de tocarse.
La producción es elegante y cruda a la vez. Las guitarras se elevan como humo, mientras que los sintetizadores brillan con un toque retro y la voz, desgastada y magnética, se balancea entre la resignación y el anhelo. Es una canción que sin previo aviso se instala en tu lecho y el deseo se vuelve recuerdo.
Es perfecta para ponerla en biches largas, tragos lentos y pensamientos que no te dejan dormir. Este cigarro de papel se consume; se quiebra y deja el olor de algo que fue pero ya no es. Escucha ya esta joya alternativa que arde con estilo propio.






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