Como entrar en una habitación donde el aire brilla, esta canción de dream psychedelic pop se respira, se siente en la piel como una brisa que trae consigo recuerdos que no sabías que tenías. Los sintetizadores flotan en capas, las guitarras se diluyen como tinta en agua tibia y la voz, etérea y distante, parece más un pensamiento que un canto. Todo se mueve en cámara lenta pero con fluidez, como si el mundo entero estuviera protagonizando en una película de color rosa.
Hay una melancolía dulce en cada compás, como si el tiempo se extendiera para darte espacio y simplemente existir. Es una canción que solo acompaña, como un sueño que no quieres que termine. La repetición lo baña todo, creando una sensación de profundidad emocional que te atrapa sin darte cuenta.
Ideal para perderse con audífonos bajo la lluvia, en una tarde donde no importa la hora. Es psicodelia suave, introspectiva, y casi cinematográfica. Es un viaje lento hacia nosotros, donde lo real y lo imaginado se confunden deliciosamente. Tienes que disfrutarla ya.






Deja un comentario