Honey es como abrir una ventana en verano: entra luz, entra brisa… y entra un recuerdo que no termina de irse. Este tema de Little Quirks, en colaboración con Johnny Took de DMA’s, mezcla el encanto sesentero del pop más clásico con una energía indie moderna, creando un himno brillante sobre el vaivén emocional de una relación que no encuentra su punto de equilibrio.
Desde ese primer riff sencillo pero contagioso hasta los coros que se te quedan pegados como miel, la canción vibra con una naturalidad que refleja lo mucho que fluyó en su creación. Hay amor, hay confusión, hay un intento de empezar de nuevo cortándose el pelo o cambiando de ciudad… pero el corazón se quedará en el mismo lugar.
Esta canción no dramatiza, simplemente te lleva a ese espacio en donde las emociones son claras, pero las decisiones no tanto. Suena a carretera soleada, a libertad con un hilito de nostalgia, y es el tipo de tema que uno canta sin pensar… hasta que te das cuenta de que dice justo lo que sientes, y se vuelve más especial.






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