¡»The World Inside» presenta un rock íntimo y honesto!
The Iddy Biddies nos presenta su segundo álbum bajo el título de “The Iddy Biddies”, y para ir calentando motores y que se te antoje escuchar el álbum, lo primero que debes saber es que se trata de un álbum con una esencia indie rock muy marcada. Cada una de las 11 canciones que forman parte de este álbum respetan la esencia de este tipo de música. Y es que, además, la banda está compuesta por un colectivo de músicos que vienen dispuestos a conquistarte con su sonido.

El tema que abre este álbum es “Just a Show”, un tema rock que va marcando el sonido de lo que vamos a escuchar en el resto de las canciones, aunque sí cabe destacar que encuentra su base en una guitarra melódica que te atrapa por este sonido tranquilo, y por la creación de su ambiente cercano e íntimo. Totalmente lo contrario a “Mr. September”, un tema que encuentra parte de su base sonora en el bajo, ese tema va marcado por un sonido más animado en donde el bajo y la batería se unen en una misma voz para mostrarnos un sonido muy particular.
“Follow You Anywhare” tiene un sonido más inclinado al rock indie, con una guitarra eléctrica que te atrapa desde los primeros segundos, para luego combinarse con una base más melódica y en donde cada uno de sus elementos encuentra su camino en una melodía más etérea. Mientras tanto, “The World Inside” nos permite escuchar una melodía más cercana a nosotros, con una melodía que resuena con fuerza por la profundidad de su música, en donde la guitarra y la batería logran fundirse con la voz de nuestro intérprete. Y es que, a estas alturas, cabe destacar que la voz de su vocalista tiene un tono particular. Es ligeramente rasposa y grave, y cada frase y verso que interpreta viene cargada con una profundidad y melancolía que se siente en lo más profundo.
Luego tenemos “Believers”, un tema que toma de nuevo el sonido de la guitarra melódica y tranquila para crear esta atmosfera ambiental que se siente íntima. Ese mismo sentimiento se queda con nosotros en “Love Wonders Why”, una canción que nos presenta un sonido más moderno, por decirlo de alguna manera, pues en esta canción se emplea una especie de efecto sonoro que repite algunas de las frases del tema de una manera que, incluso, se logra fundir con la música animada y alegre que nos presenta, siendo uno de los tracks con un ambiente más optimista en este álbum.
Por otro lado, tenemos “Fortunate Sons”, una de esas canciones que se disfrutan mejor cuando las escuchamos con los audífonos bien puestos y a todo volumen, pues aguarda en su sonido un ambiente digno de un festival de música indie, tanto por su sonido envolvente a través de una guitarra que se siente reverberante como por la voz de su intérprete, quien para este tema emplea un tono más cercano, mientras que en “Strange World” logra conservar un tono melódico que llega a sentirse melancólico y denso, aunque la melodía nos presenta un tema que encuentra su sonido en la guitarra y la batería, ambos con una carga nostálgica marcada y que logra combinarse con la interpretación vocal, incluso tiene algunos sonidos tintineantes para darle otra textura a la melodía.
“Whispared Things” es una de esas canciones que se nos presentan con una tonada entre íntima y festiva, aquí la interpretación se vuelve íntima, mientras que el tema realza el ánimo de quien está escuchando, pues parece estar conformada por instrumentos que buscan ser ese acompañamiento que quiere tenderte la mano en un momento difícil. Esta es la canción que debes escuchar si estás teniendo un mal día, te aseguro que su sonido te va a levantar el ánimo.
Y para regresar a este ambiente cercano y de complicidad con la banda es que llegamos a “Words You Like To Say”, un tema que se alza por su guitarra vibrante, y un bajo que logra acoplarse a ese sonido, mientras que la batería no solo va guiando el ritmo, también es quien da una textura diferente a la canción. Y el gran final del álbum llega con “In Heaven’s Lobby”, un tema que ya con el título de su canción nos dice mucho y nos hace sentir que justamente este es el sonido que debe escucharse cuando crucemos a otro plano, uno en donde cada uno de los instrumentos tengan su momento de brillar no solo por la destreza de su músico, también por la forma tan particular en la que se hacen escuchar, con sonidos que van entre lo melancólico, lo animado, lo profundo, y lo que podríamos escuchar en un festival de música.
La propuesta musical de The Iddy Biddies, si bien se acerca al indie rock, también logra fusionarla con un poco de rock, incluso con sonidos folk para dar textura a cada uno de los temas, para dotarlos de un ambiente cargado de una nueva vida. Cada una de las canciones logran transmitir diversos sentimientos y sensaciones profundas, a través de la música y las letras que la acompañan, porque si algo también hay que destacar es el sentido literario y metafórico que permea en cada una de las letras de estas canciones.
Lo que caracteriza a esta propuesta musical es la cercanía que tiene con nosotros los escuchas, pues va marcando una especie de complicidad, porque en cada una de las canciones hay honestidad, se siente ese acompañamiento especial en cada tema, es como si la banda supiera lo que queremos escuchar en el momento preciso, con temas que van desde la melancolía hasta una intimidad que no solo es profunda, también es animada.
La banda indica que, escuchar este álbum se siente como recibir una invitación a cenar en casa de un amigo justo cuando se necesita compartir algo importante, y es que cada tema se siente como una confesión, una historia que necesitamos escuchar justo en ese momento. Este es un álbum que no solo te hace sentir bien en momentos difíciles, también es un disco que, a través de 11 canciones despierta sensaciones profundas.
The Iddy Biddies logró crear un álbum que destaca las raíces del indie rock, renueva el sonido y nos acerca a una banda que viene dispuesta a conquistarte con su propuesta musical, fresca y cercana.





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