El teclado con el que arranca esta canción ya va marcando un ambiente más relajado y que también se adentra al terreno del rock atmosférico, ese que logra cautivarnos cuando se integran el resto de los instrumentos, como una guitarra vibrante y una batería que va marcando ese pulso con sutileza para realzar la voz de su intérprete. Y es que la canción tiene estos tonos vibrantes que elevan la melodía y la hacen sonar más cercana a nosotros.
La voz de su intérprete juega con tonos aterciopelados, incluso llega a sonar sensual cerca del minuto 2:41, la podemos sentir más cercana con el juego de paneos que se percibe en nuestros oídos. Y la forma vibrante con la que la canción llega a su fin, sin duda es una forma de percibir la ciudad a través de la música, porque sí, esta canción nos habla de manejar a través de la ciudad y percibir estos diferentes paisajes sonoros y visuales. Así que recomiendo que la escuches si, en algún momento, el tráfico comienza a estresarte.





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