Un minuto y cuarenta y cinco segundos le basta a DESU TAEM para crear un ambiente cargado de rock y energía, porque esta canción fusiona lo mejor del género de los años 80s y lo traslada a la actualidad, con ese ritmo vibrante y con el sonido del bajo que resuena con fuerza y profundidad. Aquí me gustaría destacar el riff de la guitarra, pues brilla con potencia y después nos muestra un sonido ligeramente más grave.
Luego, tenemos la voz de su intérprete, ligeramente grave y completamente atmosférica cuando se necesita. La canción adquiere este tono vibrante y característico de los temas rock, por lo que se convierte en una de esas piezas que vale la pena destacar dentro de los trabajos de la banda. Y antes de cerrar con la reseña, es mi deber informarles que la banda realizó una convocatoria para que sus seguidores realicen un video de cualquiera de sus canciones, el ganador lo van a decidir los oyentes y, por supuesto, DESU TAEM, y sí, tendrán una compensación económica.






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