Cuando la madurez musical transforma el dolor en una melodía eterna, todo gracias a REETOXA

En esta ocasión queremos hablarte sobre uno de los últimos temas que ha publicado el proyecto de REETOXA, uno al que no podemos ignorar porque adoramos el rock y todo aquel esfuerzo que lo representa, por eso este artista es un manjar para los que somos amantes del género, y para todos aquellos que le gusta probar cosas nuevas, este artista se mueve entre lo clásico, lo Indie y lo retro, bueno, usualmente, está vez hace algo que pocas veces hace, así que no puedes perder de vista este cometa musical de Jason, en el que se muestra más sabio que nunca, su propuesta madura y melodiosa es de lo mejor para quienes han sufrido una separación después de tantos años unidos en una relación sentimental.

Love Keeps Burning Still es una canción bellísima, fue más de lo que pensamos por primera vez, porque anteriormente ya habíamos escuchado este tema en SOLILOQUY, y fue fantástico, pero esta versión, concebida y terminada en 2026 adquiere matices que la elevan a una categoría superior, casi de obra maestra intimista.

Lo primero que nos golpea al escucharla es la sensación de que no estamos ante una composición cualquiera, sino ante una confesión, una memoria musical grabada con tinta de emociones verdaderas, REETOXA es el proyecto artístico de Jason McKee, compositor y vocalista radicado en Melbourne, Australia, y para esta pieza ha reunido a verdaderas leyendas de la escena musical australiana: Kit Riley en el bajo (quien ha trabajado con figuras como Robbie Williams y Ross Wilson), James Ryan en la guitarra (con trayectoria en Men At Work), Peter Marin en la batería (miembro de Jet), y el virtuoso Terry Hart al piano. Además, para este dueto, Riley invitó a su esposa, Jessica McPherson-Riley, una voz consolidada en su país, lo que aporta una riqueza vocal inigualable.

Lo más sorprendente, y lo que marca la diferencia con cualquier propuesta independiente, es la decisión de incluir a la Orquesta de Cuerdas de Budapest, colaborando a través de Zoom desde Europa, ¡esto, lejos de ser un simple recurso estético, se convierte en el alma sonora de la pieza!, en una industria donde lo independiente suele limitarse por presupuesto o alcance, McKee tomó un riesgo inmenso, una apuesta que pocos harían, y el resultado es una atmósfera sonora que envuelve, eleva y profundiza cada palabra cantada, la canción nació en los momentos más duros de los confinamientos por la COVID-19, al parecer un periodo en el que Jason componía hasta diez temas al día, en condiciones extremas, con poco descanso, alimentándose apenas de café y cruasanes, y viviendo una intensidad creativa que incluso afectó su salud, llevándolo a estar seis semanas hospitalizado, y en medio de esa turbulencia, donde una voz interior le sugirió escribir una canción sobre su propia separación, mejor que las que entonces escuchaba, y sobre el vínculo que permanece incluso cuando el amor cambia de forma.

La historia detrás de la letra es tan conmovedora como su música: Jason conoció a Lee en el Oktoberfest de Múnich en 2003, se casaron en 2011 y su relación terminó en 2016, después de diez años juntos, la ironía más dolorosa y hermosa es que fue la propia pasión y dedicación de Jason por la música lo que los separó, pero esa misma pasión es la que ahora ha transformado el dolor en arte…

La letra, sencilla pero cargada de verdad, nos dice: “Tell me all about it / Can your heart beat still / Oh what I’d give for a touch of your grace / The smell of perfume when we embrace”, estas líneas iniciales nos sitúan inmediatamente frente a la memoria sensorial, el tacto, el olfato, la imagen de lo que fue, todo presente aunque la persona ya no esté, lo que hace especial a esta composición es que no se queda en la queja ni en el rencor, avanza hacia una aceptación madura, una propuesta de amistad eterna que se repite en el puente: “You and I promised to be friends / For ever and ever and ever and ever”.

La estructura musical acompaña perfectamente este viaje emocional, el piano suave abre la puerta a la narración, las cuerdas van creciendo como emociones que se desbordan, las voces de Jason y Jessica se entrelazan como dos recuerdos que conversan, y la sección rítmica mantiene un pulso constante, como el latido que nunca se detiene, estamos ante una balada que se inserta en un álbum doble donde predominará el rock, y precisamente por eso destaca más, es el momento de ternura, el respiro necesario, el corazón expuesto en medio de la fuerza.

Love Keeps Burning Still no es solo una canción, es una lección de vida convertida en melodía, nos enseña que el amor no desaparece, cambia, se transforma, se convierte en recuerdo, en respeto, en amistad, ¡es una pieza que conecta directamente con quien ha amado profundamente y ha tenido que dejar ir!, pero que guarda la llama encendida con gratitud.

Por si solo el mensaje de la canción taladra el corazón y nos hace visualizar una realidad que parece una simple fantasía, especialmente porque pocas personas podemos tomar tan bien las cosas, así que el tema no solo es un himno a la separación, sino que también un ejemplo de cómo debemos de sobrellevar nuestras emociones a pesar de que el dolor y la nostalgia nublen nuestro juicio, ¡es simplemente impresionante esta obra!, entre más le das vueltas más descubres, de hecho, así es la música de Jason, te deja pensativo y cuando la analizas fríamente descubres más cosas que no notaste o te planteaste anteriormente, por eso decimos que este rey sin corona tiene música que no tiene fecha de caducidad… 

REETOXAha logrado aquí algo difícil, hacer música con la verdad, y eso es lo que perdura, lo que traspasa fronteras y lo que seguramente pronto escucharemos en las grandes producciones cinematográficas, ¡porque su mensaje es universal y eterno!

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