Aquí abrazamos el indie folk experimental, la música de cámara contemporánea y la canción de autor con tintes teatrales, si tuviéramos que describir este track en una sola palabra, sería evocadora. Es una composición que se siente como el soundtrack de una película europea de arte o una pieza de teatro íntima. Es una canción bellísima, cantada en porugués, que apuesta por la belleza acústica y la profundidad emocional.
La canión desecha cualquier elemento electrónico o comercial, en su lugar, está construida sobre un bellísimo y constante eje de guitarra acústica clásica, acompañado por un arreglo de cuerdas que entra de manera sutil pero profundamente artístico. L
La voz de Halina Shumer es el centro absoluto de la pieza. Su canto es pausado, poético y cargado de una melancolía luminosa. Tiene esa cualidad de la bossa nova o el folk tradicional donde no se necesita gritar para conmover, la expresividad está en los matices, en las pausas y en la forma en que arrastra las palabras. Huye del típico «verso-coro-verso», se siente más como un poema musicalizado o un flujo de conciencia, donde la intensidad no la marca un estribillo pegajoso, sino los instrumentos van envolviendo.
«No Centro», es una obra de arte minúscula y preciosa que demuestra que la música independiente actual, también sabe ser sofisticada, culta y profundamente emotiva sin necesidad de grandes producciones. Su mayor triunfo es la uqietud: en un mundo musical acelerado que exige atención inmediata, te obliga a detenerte, respirar y escuchar los detalles del silencio.







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