«Bottle» es la canción que te alegrará el día con rebeldía, compañerismo y rock noventero:
Esta no es una de esas rolas que pasan por el oído y se van como el viento entre las hojas, porque este nuevo hit de se sienten en todo el cuerpo, que se meten en el pecho y se quedan ahí, como una fotografía bien guardada o un recuerdo que nos hace sonreír sin darnos cuenta, y justo eso es lo que pasa con Bottle, una pieza que llega sin hacer escándalos, pero que trae consigo una carga de verdad tan grande que te hace sentir que te están contando una historia que te pertenece, como si tu fueras el personaje principal de la historia, algo que ya es habitual en las entregas de JASON MCKEE, porque en todas sus piezas te comparte una parte de su identidad para que la encarnes un poco.
Este tema forma parte de su disco Soliloquy, y en cuanto empieza a sonar te das cuenta de que no es una melodía hecha para quedar bien en una lista de reproducción cualquiera, siento que es especialmente para quienes gustan disfrutar el rock en todas sus versiones y dimensiones, esta es una composición que fue idealizada en 1995, pero hasta apenas ees cuando al fin alcanzó su versión final, cuando el artífice tenía apenas quince años tuvo una experiencia que quiso guardar, porque en su momento representó algo muy simbólico en su perspectiva de vida.
Al principio, cuando suena esa primera nota, te envuelve como una brisa fresca en una tarde de primavera, el reto de esta pieza se encontraba en mantener su naturaleza retro, pero sin sentirse fuera de moda, afortunadamente consiguió moldear el tema de una forma específica que promete gustar a jóvenes y adultos, la obra avanza despacito, como quien va caminando por un camino conocido, disfrutando cada paso sin querer llegar de golpe a ningún lado, los acordes eléctricos se sienten suaves pero firmes, como el hombro en el que te puedes recargar cuando el camino se pone pesado, esta vez los riffs no son tan alocados como en otras entregas, aquí la sutileza en la guitarra es vital, podrás disfrutar esto mientras te sientes de buen humor, cantando y compartiendo un momento para atesorar.
Lo que más me llamó la atención al escucharla es que no es una canción de desamor ni de tristeza honda, tampoco es una fiesta ruidosa que solo busca hacerte saltar, es algo mucho más audaz y cercano, habla de esa rebeldía inocente que tenemos cuando somos pequeños, se sienten esas ganas de salir adelante, de proteger a quien queremos y de no dejar que las dificultades nos ganen la batalla, nace de una noche real en la que el artista y sus amigos salieron a ayudar a alguien que lo necesitaba, a echarle la mano cuando todo parecía complicado.
La idea central que es el núcleo de la letra me hizo tener una grata regresión a esas épocas en las que salíamos a la calle con los amigos, con nada más que la confianza y las ganas de estar juntos, donde los problemas nunca se sentían a pesar de estar ahí, solo por el hecho de no tener que cargarlos solos y por nuestra falta de conciencia, básicamente la canción si se siente hecha por un hombre que vivió la época dorada en donde la era digital no era un obstáculo para los vínculos, la rola si te hace vivir una experiencia de infancia y juventud que se puede recordar e imaginar…
Diría que es demasiado satisfactoria la canción porque es simple, no hay rodeos que te hagan perderte la historia, toda la instrumental, el canto y la historia están bien equilibrados, nada brilla más que otra cosa, porque todo brilla al unísono con el propósito de hacerte sentir como un pasajero que está a punto de llegar a su destino soñado, para mí el tema vale mucho, es una experiencia muy honesta que hemos admirado por la forma en la que comunica sus emociones y la manera en la que te impulsa a salir a buscar a tus amistades para vivir una última travesía como si fueran niños aprendiendo.
No es una canción que grite para llamar la atención o que use ideas oníricas para plasmar un sentimiento fabricado, no, para nada, la canción simplemente despierta recuerdos que cualquier persona ordinaria ha tenido, y ahí es donde la canción hace que la vivencia se vuelva extraordinaria…
El tema te invita a acercarte, a escuchar con serenidad y a sentir con el alma de un humano feliz, tiene ese don de mezclar sonidos que nos suenan familiares con una sensación totalmente nueva, como si alguien tomara una fotografía vieja y le diera colores más vivos sin borrar nada de lo que la hacía especial, cada nota nos dice que los vínculos verdaderos no caducan y que en la mente siempre perduran, que las historias de juventud y lealtad siguen teniendo el mismo valor hoy que hace treinta años, y que no importa cuánto cambie el mundo, siempre necesitaremos sentir que no estamos solos en este viaje, al final de cuentas, “Bottle” es mucho más que una pieza musical, es un recordatorio de que la vida se disfruta mucho mejor cuando vamos acompañados, cuando confiamos en quienes nos rodean y cuando tenemos el valor de tender la mano, es una invitación a dejar atrás las cargas innecesarias, a soltar los miedos y a vivir cada momento con esa misma intensidad y sinceridad que tiene esta canción, así que ya sabes, déjate llevar por su ritmo y verás cómo, al terminarla, te sentirás más vivo, más acompañado y con más ganas de disfrutar todo lo que la vida tiene para darte.
Seguramente sentirás la misma pasión y alegría que nosotros, así que cuando acabes de escuchar BOTTLE deberías echarle un vistazo a todo el álbum que esta disponile desde ahce semanas:






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