La dualidad más antigua se hace presente en esta melodía con reflexxiones sobre, lo que parecen ser, experiencias de alguien que ha conocido el mal pero que, un día parece darse de bruces con el bien.
En esta canción se habla sobre Dios y sobre si estamos siendo responsables y conscientes de los daños que nos haría desobedecer su palabra divina.
Christopher Lynn es un compositor que aborda las dualidades entre el cielo y el infierno a manera de prevención, con versos literales donde señala al diablo como un personaje despreciable, la canción siembra la duda y el pensamiento de, si lo que estamos haciendo es correcto. Si nuestras decisiones coinciden con lo que es civilmente ocrrecto, dentro de la melodía, construida por bases musicales fuertes pero amables y suaves para la mente, podemos dejarnos llevar por el título y saber que será un viaje de retrospección de apenas menos de cuatro minutos pero que nos dejará una meditación autoconstruida nueva.
En conclusión, es una buena canción cuando ha sido un día difícil pero necesitas consuelo y afirmación de saber que estás haciendo lo correcto al tomar las decisiones desde el lugar más responsable y precavido de tu cabeza.



Deja un comentario