¡Mental Gymnast se anda sin filtros ni adornos, con su repertorio nos da furia y verdad donde cada nota golpea y te devuelve la rebeldía!
Todo lo que nace sin intentar agradar a nadie posee una fuerza especial y este conjunto se construye justo sobre esa base al reunir la solidez del Hard rock la insolencia del Punk, la energía desatada del Punk Rock, la textura salvaje del Noise Rock y la contundencia directa del Hardcore, todo reunido en una propuesta que suena a la vez clásica y renovadora y que respira autenticidad en cada nota porque no intenta ser algo que no es simplemente se muestra tal cual es y en esa franqueza reside su mayor poder de atracción, Mental Gymnast se alza con singular fuerza como una de esas obras que no necesitan explicarse para ser comprendidas con facilidad…
El trabajo que lleva el mismo nombre que el grupo se despliega en poco más de seis minutos y cinco composiciones que transcurren como un viaje vertiginoso lleno de cambios y emociones intensas y se aleja por completo de lo convencional para ofrecer algo conciso directo y tremendamente efectivo y cada tema golpea con rapidez y precisión y te envuelve en un torbellino de sensaciones que apenas terminan cuando ya te quedas esperando el siguiente movimiento y esa brevedad cargada de sustancia es precisamente lo que te deja con ganas de repetir la experiencia una y otra vez.

La primera pieza abre el camino con una atmósfera envolvente donde los sintetizadores te atrapan poco a poco y cautivan lentamente hasta que cerca del segundo minuto diecinueve todo cambia de golpe y irrumpen riffs inmensos y redobles poderosos que te empujan a moverte sin contención y a fluir entre el caos y la energía desbordada y la instrumentación resuena con una fuerza que llama tu atención desde el primer instante y nunca se vuelve monótona ni aburrida y «Romance Novels» se convierte así en una presentación imponente y llena de carácter.
La segunda composición adopta un tono distinto pero igual de intenso y mantiene una energía que no decae en ningún momento y te sostiene atrapado entre cada nota y cada acorde y te invita a soltar todo lo que llevas guardado y a mostrar esa parte de ti mismo que suele permanecer oculta y sin filtros ni concesiones esta pieza avanza con paso firme y contundente y «I Want to Believe» se afirma como uno de esos momentos donde la fuerza y la sinceridad caminan juntas de la mano.
El tercer tema conserva esa rebeldía que recorre todo el trabajo pero lo hace crecer hasta alcanzar picos de intensidad realmente impresionantes y la batería avanza con energía desbordada y las guitarras y sus acordes elevan el ritmo hasta hacerte sentir el corazón acelerarse en el pecho y se trata además de la pieza más breve de todas y esa brevedad no le resta fuerza al contrario la hace más impactante y memorable y «Stay Warm» demuestra que lo más intenso también puede ser lo más breve.
El cuarto tema se inclina hacia terrenos más pesados y cercanos al estilo que mejor conocen y la potencia no cesa en ningún instante y se mantiene firme y demoledora y a lo largo de todo el recorrido lo que más destaca es la riqueza y la fuerza de cada instrumento y las voces sin buscar armonías perfectas cumplen su propósito a la perfección al despertar ese fuego que llevamos dentro y desatar una experiencia mental y emocional que el oyente disfruta plenamente y en la cual se deja llevar sin reservas y «The Lowest Bar» cierra este recorrido con la misma fuerza y la misma verdad que lo iniciaron todo.
¡Por eso y más deberías de disfrutar esta experiencia musical cuanto antes y a todo volumen!






Deja un comentario