Sin duda, hay algo deliciosamente clásico en llamar a una canción Somebody to Love en pleno 2026. Kaj Pousar nos canta del amor, cambios, segundas oportunidades y ese momento incómodo en el que la vida te obliga a decidir a dónde demonios vas.
Ésta pieza parte del melodic rock y ve de frente a esa tradición glam de canciones grandes, sentimentales y con brillo que no se apaga ante nada. Pero, detrás de esta superficie luminosa, hay algo más pesado.
Mientras hacía el álbum, Kaj perdió a su amigo productor Samuel, pero aún así decidió terminar su proyecto. Y eso hace que todo el concepto sea más significativo, porque se afianza más la idea de aprovechar con todo el tiempo porque la vida cambia sin avisar.
También está el giro propio del artista; Kaj después de repartir por años su tiempo entre la música y el trabajo, ahora se decide apostar todo de lleno por el rock. Somebody To Love llega como un track lleno de declaraciones e intenciones que dejen en claro que todavía hay cosas por probar, caminos que tomar y sueños que cumplir.
Éste rocksito ligero abraza los propios códigos de su género con la frente en alto. Es una rola llena de amor, guitarras, drama y una buena dosis de diamantina que demuestran que a veces volver a lo clásico, de alguna forma, también puede ser ua manera de empezar de nuevo.






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