Hay algo deliberadamente excesivo en Voracity, y precisamente ahí es en donde estaca ésta canción. Con poco más de siete minutos, I HATE THIS TREE desarrolla una propuesta que no se conforma con ser solo una ráfaga de death metal y de deathcore, sino que es una pieza conceptual que está alrededor de la rabia, la obsesión y una búsqueda que paree ir perdiendo cualquier límite moral conforme avanza.
La canción suena como una marcha hacia un objetivo que nadie está dispuesto a cuestionar. Y la letra adopta una voz casi fanática, usando el odio como combustible y presentando una visión del mundo completamente deformada por el conflicto. Esta perspectiva resulta especialmente interesante porque, en lugar de celebrar sin más la violencia, deja entre ver lo absurdo de una mentalidad que convierte cualquier problema en una batalla.
La breve paisa en «sorry, I guess I got carried away» sin duda nos introduce a una grieta inesperada dentro de tanta intensidad.
Así mismo, en la parte musical, la duración permite que el track fluya como debe de y acumule tensión en lugar de solo depender de un impacto inmediato. Los cambios de la dinámica sonora y la repetición de ciertos elementos, hacen que se sienta aún más la sensación ritualística.
Voracity funciona mejor entendida como una pieza de concepto; es oscura, agresiva, y hasta teatral. Sin duda, su mayor y verdadero atractivo está en que nos mete dentro de una mentalidad que es consumida por el odio, pero deja que nosotros mismos descubramos hasta dónde puede llevar esos sentimientos.







Deja un comentario