Different Planets toma una ruptura y la lanza al espacio. Rahib Islam construye su canción alrededor de la idea de dos personas que alguna vez compartieron la misma órbita y que ahora parecen vivir en universos completamente distintos. Éste es un concepto que gracias al skate punk se siente veloz, irónico y con un impulso de quien sigue avanzando incluso aunque siga mirando atrás.
Aquí entraremos a un imaginario sonoro espacial que se extiende por toda la canción, lleno de satélites, coordenadas, transmisiones, la gravedad y misiones al más allá, aparecen integrados en el lenguaje de una relación que perdió comunicación. Incluso hay espacio para pequeños guiños que rompen con todo y le dan -la- personalidad al relato. Al final, todo se siente como una película de ciencia ficción comprimida en una canción punk.
Musicalmente, el género es el perfecto para darle el toque inherentemente juvenil y con velocidad y urgencia a la historia, que va un poco de esa sensación de tener muchísimo que decir y ningún lugar donde ponerlo. Además, el estribillo tiene la cualidad de un himno que hace que la canción se vuelva fácil de recordar.
Lo mejor de Different Planets es que debajo de todo este trip cósmico, hay una observación muy linda y sencilla: algunas personas no dejan de importarnos solo porque ya no formen parte de nuestra vida. Es una canción que más que intentar recuperar una órbita perdida, nos acompaña a aceptar que las trayectorias cambiaron.






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