¿Quién dijo que para experimentar California teníamos que vivir en California? First One Sucks nos dice que puede ser suficiente con mirar un lugar con los ojos correctos, como Munich en Municalifornia. Ésta canción toma la fantasía californiana de un verano eterno y la traslada al sur de alemania, dándonos una especie de postal musical punk y divertida.
Aquí Santa Mónica aparece frente a las calles de Munich, Venice Beach encuentra a su espejo en un parque no tan glamuroso de esa región y Coachella compite con el Oktoberfest. Es un track que va juntando equivalencias absurdas pero simpáticas hasta hacerse genuinamente entrañable y, quizá, Munich no tiene que -ser- California para ser un propio lugar feliz.
Y obviamente toda la canción suena como a verano. El skate punk le queda perfecto a esa energía que se evoca de andar por la ciudad con amigos, buscar un lugar fresco en donde pasar la tarde y terminar celebrando nada más por que sí, por la alegría de estar vivos. Además, el coro nos hace sentir tan felices que es como si conociéramos la canción de toda la vida, y que la música nos haga sentir así es honestamente mágico.
No es como que First One Sucks intente convencernos de que Munich -es- o debería ser California. Se sabe que no lo es, y desde ahí comienza el encanto porque la banda se propone hacer una declaración de amor a su -hogar- con bromas internas, cerveza y orgullo local.





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